
Tras el paso de la borrasca «Filomena» urge retirar la madera acumulada para no alimentar el riesgo de incendios y proliferación de plagas en las masas forestales. Árboles abatidos y gran cantidad de ramas caídas por las nevadas, combustible que quedará en breve totalmente seco, van a convertir extensas zonas de monte en un polvorín y en las que urge, una vez se retire la nieve, iniciar actuaciones urgentes para evitar que se produzcan grandes incendios forestales futuros.